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LAGUNA JAHUACOCHA-CORDILLERA HUAYHUASH

Participantes
José Soudre
Percy Rodríguez
Edson Valdivia Daniel Guevara

"NADA ES VALIOSO DE VERAS, SI PUEDE CONSEGUIRSE SIN PENA NI FATIGA"

Por Percy Rodríguez.

Miércoles 19/04/00:

La agencia Transfisa nos llevaría a Chiquian, el carro salía a las 9am y acordamos estar allí a las 8:30am en la agencia que queda en la urb. Palao San Martín de Porres, calle Santa Carla 181. El primero que llegó fue Daniel y luego yo, a las 8:50am llegó Pepe y luego llegó Miriam para despedirlo. Los pasajeros ya estaban ubicados en sus asientos y nosotros hacíamos fuerza porque llegara Edson, él acostumbra llegar tarde, pero esta vez la empresa no estaba dispuesta a esperar. Resignados de la situación, nos despedimos de Miriam y subimos al bus, el cual ya estaba en movimiento, y de pronto en la esquina del frente hace su aparición triunfal Edson, ya estábamos todos completos, esta aventura prometía bastante. El carro salió a las 9:10am y luego de atravesar la ciudad ya estábamos entrando por el desvió a la altura de Pativilca, allí mismo el carro paró para almorzar. Arroz con frejoles para Edson y Daniel, sancochado para Pepe, y 2 granadillas para mi (la sazón de ese restaurante estaba bien cargada, sino que lo diga Pepe). De vuelta a rodar, a partir de allí olvidé el número de policías de carreteras que nos pararon (tarifa de cada uno: S/10), uno de ellos nos paró por mas de una hora en el pueblo de Cajacay, luego de este accidentado trayecto no tuvimos mas problemas, pasamos por las pampas de Conococha y descendimos hasta Chiquián, capital de la provincia de Bolognesi. Llegamos a las 7:20pm, luego de conocer su plaza, unos niños nos llevaron al hostal San Miguel, precios módicos para estudiantes (a nosotros nos cobraron S/32), allí hicimos amistad con la dueña del hostal, la profesora Berta Aldave, una excelente anfitriona. Una vez instalados, salimos a recorrer la ciudad, esta vez la cena consistió en un vaso de emoliente con dos panes integrales (semitas), después estuvimos viendo la procesión por semana santa y luego volvimos al hostal, el día siguiente empezaría muy temprano, así que descansamos también temprano.

Jueves 20/04/00:
La alarma de mi reloj sonó a las 6am, empezamos a alistar las cosas lentamente, un grupo de 3 indios estaban alojados también el el hostal y ya se estaban preparando para partir, dejamos el hostal y otro emoliente hizo de nuestro desayuno. La caminata empezó a las 8:15am, el día estaba nublado, al empezar la caminata nos cruzamos con el grupo de burros que llevaría la carga de los indios, ellos harían la vuelta al Huayhuash en doce días, contaban con dos guías y un arriero. El camino desciende por el cementerio de la ciudad a 3400m, el primer tramo del camino es una bajada empedrada y algo inclinada, bajamos a ritmo normal y disfrutando del paisaje, verde por todas partes, el camino cruza repetidas veces la carretera que baja zigzagueante, es alrededor de 1 hora de descenso hasta toparse con un puente que pasa sobre el río Pativilca. Al cruzar el puente y caminar algo de 10 minutos, se llega a un pueblito llamado Quisipata, a partir de acá, la ruta consiste en seguir la carretera hasta donde termina la misma. La caminata pasa desapercibida cuando conversamos y vemos los enormes cerros verdes que nos rodean. Llegamos al punto mas bajo de la caminata, 2750m, estamos a nivel del río y ya se acabó la carretera, unos minutos después llegamos al río Quero y lo cruzamos por el puente Cora de troncos y barro, unos 30 minutos mas y ya estábamos entrando a la quebrada de Llamac, allí descansamos un rato y allí nos dieron alcance los Indios. Ellos siguieron descansando y nosotros continuamos. A esta altura el camino cambia de pendiente, y empieza a ascender hasta Llamac, es aquí que notamos que Edson comenzó a atrasarse poco a poco, se quejaba de su rodilla izquierda. Con todo esto, continuamos un par de horas mas juntos, después yo me adelanté, y los demás seguían caminando esperando a Edson. En el camino me encontré con un chileno y una norteamericana que venían de hacer el circuito en 8 días, conversamos un momento sobre la ruta y saqué la mayor información posible, luego nos despedimos y seguí el camino. A estas alturas ya las fuerzas me estaban abandonando, la lluvia persistía , la subida también. Me topé con un niño que me informó que a 20 minutos mas estaba Llamac, así que continué con mas convicción. A las 4:20pm y luego de 8 horas 5 minutos, llegué a Llamac, un pueblo pequeño, lo primero que hice fue pedir un café bien caliente y luego me senté en la banca de la tienda a esperar a los demás. Lego de 10 minutos llegó Daniel con uno de los guías de los indios, después de 10 minutos mas , llegó Pepe con los indios y el segundo guía, pero Edson no llegaba, así que Daniel volvió a buscarlo, volvieron juntos a las 5:30pm, todos tomamos café y pan con queso, estábamos cansados y preocupados por Edson que parecía que no continuaría en la aventura, "si mañana amanezco bien luego de frotarme la pierna, continuamos, sino ...", fueron sus palabras. En la noche preparamos sopas, pan con queso, café y kiwicha. El frío y la oscuridad de la noche nos invitaban a dormir.

Viernes 21/04/00:
Otra vez el molestoso pero efectivo sonido de la alarma de mi despertador nos levantó a las 6am, empezamos a prepararnos para el segundo día de caminata, ya estaba decidido, Edson no seguiría, amaneció peor que la tarde del día anterior. Era una pena pero había que seguir y cumplir las metas, los momentos transcurrieron lento y luego de desayunar, esta vez una lata de frejoles con tocino y café, a las 9:15 ya estábamos despidiéndonos de Edson, el volvía a Chiquian, con suerte llegaría ese mismo día hay que tomar en cuenta que volvería rengueando. Ya nosotros estábamos ascendiendo el sendero que lleva a pampa Llamac(4300m), era un día soleado aunque no caluroso. Una hora después, empezamos a notar el extremado cansancio de Pepe, era el soroche que lo había cogido con fuerza, hasta le hizo devolver el desayuno (Pepe, para la próxima hay que hacer mas ejercicio). Ese fue el momento de tomar decisiones, Pepe ya no podía continuar, eso era evidente, el regresaría a Llamac y con suerte alcanzaría a Edson, si queríamos continuar tendríamos que cargar el equipo grupal entre los dos, así que decidimos continuar y llegar hasta Jahuacocha a como de lugar. Nos despedimos de Pepe, el empezó a descender por el camino y... esa es otra historia. Daniel y yo continuamos con nuestro destino, subíamos a paso lento pero constante para evitar la excesiva fatiga, el vuelo de un cóndor reconfortó nuestro cansancio. Llegamos a Pampa Llamac a la 1:50pm, el viento de la puna es helado y hace apurar nuestro paso buscando lugares cerrados. Daniel se encontraba muy cansado, afortunadamente solo nos quedaba un camino descendente hasta alcanzar el río Achin. El el descenso cruzamos un gran bosque de quenuales, pero no pudimos apreciarlo muy bien porque descendíamos rápidamente dejándonos llevar mas por la pendiente que por nuestras fuerzas. Alcanzamos el río Achin a las 4:50pm, aun nos quedaba unos 40 minutos mas de caminata hasta llegar a la laguna Jahuacocha. Decidimos acampar allí mismo y al día siguiente cubrir esos 40 minutos que nos faltaron. Había una choza cerca y conocimos a Wilder, un niño de unos 4 años bastante despierto, armamos la carpa cerca de su morada, y luego decidimos descansar por una hora y después cocinar, pero nos dormimos de largo hasta cerca a las 10 de la noche, al despertarla oímos la lluvia que había empezado seguro desde mas antes, preparamos la cena, sopas, café y pan con queso y a seguir descansando, la lluvia seguía su cadencia.

Sábado 22/04/00:
Como todos los días, este empezó a las 6am, de desayuno Soyavena, pan y kiwicha. Desarmamos la carpa, empacamos y encargamos las cosas al papá de Wilder, y continuamos el camino hacia la laguna Jahuacocha solo con las cámaras y el trípode. Un camino casi plano y con pampas verdes, animales pastando , una manada de caballos, una caída de agua, el sitio era hermoso. Llegamos a Jahuacocha a las 9am y casi me acabo el rollo de fotos, lo hubiera hecho de no haberse agotado las baterías de mi Canon (!malditas baterías!). Estuvimos admirando un rato la belleza del lugar y al soberbio Yerupajá (espero algún día poder ascenderlo), años atrás este bello paisaje era escenario de reuniones clandestinas terroristas, confundidos en la oscuridad de la noche. Había que volver, pues estábamos atrasados en nuestros planes iniciales. Volvimos a la choza, recogimos nuestras mochilas, nos despedimos de Wilder y su familia y empezamos el camino hacia Pacllón. Un descenso de 3950m a 3300m, en aproximadamente 8 horas, sugiere una distancia larga, en realidad no es así, lo que sucedió fue que en el camino nos topamos con algunos obstáculos. Luego de un descenso nada difícil hasta alcanzar un puente, hasta ese momento estábamos haciendo buen tiempo, pero medio kilómetro mas abajo nos encontramos con la quebrada Ocshapata que venía cargada de agua y no había puente por ningún lado, perdimos el tiempo subiendo la quebrada y buscando algún puente o un sector angosto del río. Ya decididos a vadear el río, vimos en la otra orilla a un arriero y dos mochileros gringos, el arriero indicó el lugar ,as angosto para cruzar, y uno de los gringos empezó a cruzarlo, dando saltos verdaderamente equilibristas y por poco se cae al río pero logró pasar. El otro prefirió entrar al río a saltar, luego cruzó e arriero en su caballo y los burros, nos presentamos, el se llamaba Alfredo Ibarra y amablemente nos ofreció su casa en Pacllón para pasar la noche, agradeciendo su hospitalidad nos despedimos, ellos siguieron río arriba y nosotros también preferimos cruzar el río entrando en el. Retomamos el camino y un par de horas después era el mismo río Achin quien nos impedía el paso, ahora no estábamos frente a una quebrada, sino frente a un río bastante caudalosos, con todo y eso decidimos cruzarlo. A la altura en que estábamos , el río se bifurcaba, el primer ramal traía poca agua y la cruzamos sin mayor dificultad, ahora ya estábamos entrando en el segundo ramal, yo iba adelante y poco a poco sentía la creciente fuerza del río, al llegar a la mitad, di un paso y no encontré piso, así que luego de estar parados en medio del cauce del río, decidimos retroceder, y así lo hicimos, salimos hasta la playa del río, pensaba ¿como vamos a cruzar?, en eso vi una caída de agua por una quebrada rocosa, por la cual se podía subir, le propuse la idea a Daniel y como no había otra mejor, empezamos a subir por la misma caída de agua, las piedras lavadas por la caída nos servían de escalones, llegamos hasta un punto en que casi alcanzábamos el terreno semiplano por donde pensábamos continuar caminando, tiramos las mochilas y trepamos, era una chacra, rápidamente encontramos un camino y lo seguimos, empezó lluvia. Un par de horas mas caminando por esas alturas y bajamos al camino inicial, el que va al lado del río, a lo lejos ya se divisaba Pacllón y luego de una hora, a las 4:52pm llegamos al pueblo, rápidamente preguntamos por la casa de Alfredo Ibarra, allí encontramos a su hija Malvina quien nos cedió el cuarto de su abuelo. Nos cambiamos, preparamos la cena y a reponer las fuerzas para l ultimo día.

Domingo 23/04/00:
Amanecí con un pequeño dolor en el tobillo derecho, nada serio. Luego. de desayunar y empacar nos despedimos de la familia de don Alfredo. Empezamos a descender rápidamente y hasta llegar al río Tingo que baja por la quebrada del mismo nombre. Nos pareció una escena ya conocida, pues no había puente, río abajo habían 2 troncos que al parecer servían para cruzarlo, quedamos viéndolo un momento y yo cruce primero luego lo hizo Daniel. De vuelta al camino y a seguir descendiendo rápidamente hasta alcanzar el río Achín. Cruzamos el puente y luego de 30 minutos, cruzamos el otro puente llamado Cora que cruza el río Quero y continuamos un camino ya conocido por nosotros, puesto que el primer día pasamos por allí de ida. Estuvimos en Chiquian a las 2pm y lo primero que hicimos fue buscar pasaje, todas las empresas que salían de tarde estaban llenas, no había otra solución mas que esperar al lunes, así que entramos en un restaurante y pedimos lomo saltado para mi y Bistec para Daniel, era la primera comida verdadera después de varios días y a pesar que estábamos con hambre no terminamos esos enormes platos de comida. Volvimos al hostal San Miguel, allí nos aseamos y cambiamos. Luego fuimos a sacar pasaje para el lunes en Transfisa (S/20), estuvimos en la plaza conversando hasta la noche y luego nos fuimos a dormir.

Lunes 24/04/00:
El carro salía a las 9am, así que estuvimos en la agencia a las 8:30am, nos vimos con la sorpresa que no había carro, que se había malogrado en el camino. Luego de devolvernos los pasajes nos fuimos a la plaza, de allí salían combis que iban hasta Conococha (S/3), tomamos una, en una hora estábamos en aquellas pampas y no esperamos nada, un bus que iba de Huaraz a Lima (S/15) . Ya cómodamente instalados tuve que soportar ver a Van Damme sacarle el alma a 100 tipos, y él, ningún rasguño. Bueno a eso de las 4pm estábamos en el paradero de Acho, me despedí de Daniel, la pasamos bárbaro, cruzaba la pista para tomar mi carro y ya estaba maquinando una nueva ruta tan o mas intensa como la acabada de vivir.

























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